
Se puede visitar Asturias con solo desearlo.
Preservada por un cinturón de montañas y guardada por el mar Cantábrico, podemos arribar a ella por tierra, usando el coche, el autobús o el tren, por mar, mediante embarcaciones particulares o en cruceros organizados, y por último, por aire, en cualquiera de los vuelos de las diversas compañías que recalan en el aeropuerto internacional de Asturias (Castrillón), o en avionetas privadas que aterrizan en el aeródromo de La Morgal (Llanera).
También es posible venir a Asturias con la imaginación, que dibuja las vistas de un viejo reino recóndito: verde como sus valles y azul como sus paisajes litorales.